Lolo, el topo que malintencionadamente puso entre rejas a sus amigos “yihadistas”

Lolo, el topo que malintencionadamente puso entre rejas a sus amigos “yihadistas”

Manuel Rodríguez Mniri colaboraba con la policía y ahora se sospecha que pudo colocar pruebas para incriminar a terceras personas

La policía detuvo a dos jóvenes a finales de diciembre por enaltecimiento al terrorismo yihadista y la Audiencia Nacional les ha dejado en libertad


Las pruebas señalaban que tenían fuertes vínculos con el terrorismo yihadista, pero este miércoles los dos detenidos el pasado 28 de diciembre en Madrid han sido puestos en libertad provisional. Lo que por aquel entonces no se sabía es que Manuel Mohamed Rodríguez Mniri, conocido como Lolo o José, ideó la trama que acabó con el arresto de sus amigos Edrissa Ceesay Sanuwo y Samir Sennouni Mouh.

Así lo confirma el auto emitido por la Audiencia Nacional. Las conclusiones de un informe de la Guardia Civil que recoge el documento indican que Lolo conocía la operación desarrollada por la Policía Nacional. Pero hay más. El mismo informe revela que era el topo de la investigación y, como tal, aportaba información a las autoridades.
Lolo conocía la operación de la Policía Nacional y actuaba como informante
Algunos medios han afirmado que la motivación de Lolo era recibir compensaciones económicas a cambio de información sobre la presunta célula yihadista de la que, al parecer, era cabecilla. De ser así, las dudas de la Guardia Civil sobre la veracidad de las pruebas que aportaba se reafirmarían. Según el auto, tras su colaboración con la policía Lolo acudió a la Benemérita y aseguró la existencia de unos zulos en los que, conforme al documento, “se encontraron elementos de un arma automática [...] que podrían haber sido colocados por el propio Lolo”.
Agentes de la Policía Nacional en la cabaña donde se reunían los detenidos
Agentes de la Policía Nacional en la cabaña donde se reunían los detenidos (Fernando Villar / EFE)
La Guardia Civil concluyó que los indicios de Lolo, a quien se le define como un hombre “perturbador, inteligente y manipulador”, habrían sido aportados “malintencionadamente” para incriminar a terceras personas -como finalmente fue- y que en ningún caso suponían una amenaza terrorista.
El recorrido de Lolo
La primera pista que sugirió que podría tratarse de una amenaza terrorista llegó el 23 de septiembre de la mano de Lolo, después de que contactara con un agente encubierto apodado Código Tango para pedirle un cargador de AK-47 (conocido también como kaláshnikov). El agente se lo vendió por 65 euros y, en el momento de la transacción, Lolo aseguró que venía “de parte de unos chavales” que tenían un arma y que se trataba de “un grupo serio”. Como muestra de ello, le envió dos fotografías en las que una persona aparecía portando un AK-47 y otra un machete.
El auto detalla que en el segundo encuentro, Lolo se presentó acompañado de otro hombre. Ambos pidieron al agente encubierto más armas, en concreto una pistola de asalto Glock 18, y 20 cajas de munición. Unos días después, Lolo envió a Tango tres vídeos que reflejaban las inclinaciones yihadistas de algunos componentes del clan. En dos de las grabaciones aparecían Samir y Edrissa -los dos hombres que acabarían detenidos y posteriormente puestos en libertad provisional- con un machete y un AK-47 y diciendo “por la gloria de Alá” y “vais a morir todos”.
Lolo aseguró que en la cabaña hablaban de 'la yihad y la necesidad de materializar una acción armada'
Lolo aseguró que en la cabaña hablaban de 'la yihad y la necesidad de materializar una acción armada' (Fernando Villar / EFE)
El último vídeo, sin embargo, era el más perturbador. Lo protagonizaba un individuo desconocido con la cara tapada y sudadera negra y armado con un arma similar a un kaláshnikov. Con un fondo musical de cánticos al parecer en árabe, leía en voz alta algo ininteligible y aparecía en escena la Puerta del Sol seguido de una imagen de la bandera del Estado Islámico.
El 19 de diciembre Lolo compareció de manera voluntaria ante la Guardia Civil. Declaró que Edrissa, Samir y Badreddin Haddoun Mansouri, investigados por la policía, se radicalizaron en una escuela coránica del barrio de Valdebernardo dirigida por un tal Mousin. Este líder les animó a cometer un atentado en Madrid y, entretanto, a hacer unos vídeos con amenazas a España con un “ataque en Sol”.
El grupo hizo vídeos en los que amenazaba con hacer un atentado en Sol
Tras el cierre de la escuela el grupo se reunía en una cabaña del mismo barrio, donde de acuerdo con la versión de Lolo, hablaban de “la yihad y la necesidad de materializar una acción armada”. En su declaración el topo aseguró que Badreddin conocía a un vendedor de armas y el grupo accedió a adquirirlas. Compraron cuatro kaláshnikov, tres pistolas Glock y diez cajas de munición por 8.000 euros que procedían de la venta de droga. Según Lolo, en un principio Edrissa y Samir guardaron el arsenal en sus domicilios y después lo escondieron en la cabaña, junto a explosivos plásticos.
Lolo concluyó su declaración a la Guardia Civil manifestando había informado de los hechos a un policía llamado Daniel, de la comisaría de Moratalaz, y a otro llamado Víctor, que resultó no existir.
Una operación policial contra el yihadismo en el Barrrio de Vallecas
Una operación policial contra el yihadismo en el Barrrio de Vallecas (Dani Duch)
El auto de la Audiencia Nacional informa que, tras las pesquisas, el 27 de diciembre las autoridades acordaron el registro de diversos domicilios del grupo de jóvenes, en el que no constaba el nombre de Manuel Mohamed Rodríguez Mniri ni ninguno de sus alias (Lolo o José). Dos días después, Edrissa y Samir fueron detenidos. En sus declaraciones implicaron a Lolo como el “artífice e inductor para los vídeos, adquisición y posesión de armas”, por lo que la policía registró finalmente la vivienda del confidente. Allí se encontró una sudadera de color negro que, de acuerdo con el auto, podría corresponderse con la que vestía el individuo desconocido en uno de los vídeos.
El 30 de diciembre se decretó la prisión provisional para Edrissa y Samir. Seis días más tarde, del informe de la Guardia Civil se dedujo que Manuel Mohamed Rodríguez Mniri (o Lolo, o José) habría colocado pistas él mismo de manera malintencionada para incriminar a sus amigos. Este miércoles, la Audiencia Nacional les dejó en libertad provisional tras determinar que no tenían vinculaciones con el terrorismo yihadista.