La doctora Suha Abushamma que quería ayudar a la gente en Cleveland y Trump ha expulsado a Arabia Saudí

La doctora Suha Abushamma que quería ayudar a la gente en Cleveland y Trump ha expulsado a Arabia Saudí

Dos horas después de que su vuelo partiera la orden ejecutiva fue suspendida. Fue tarde para ella y los 109 futuros truncados por Trump


Hacía dos años que Suha Abushamma (26) había empezado a trabajar en la prestigiosa Clínica de Cleveland (EE.UU.), donde vivía su particular Anatomía de Grey con sus compañeras residentes con quienes quedaba a tomar algo al salir del hospital. Después de estudiar en la Universidad Médica de Ciencias y Tecnología de Jartum (Sudán) y de ser nombrada doctora honorífica en el hospital Yanbu Royal Commission, Suha, que ya había viajado varias veces por Europa, quiso ampliar horizontes en Norteamérica.
Cuando Trump tomó posesión el pasado 20 de enero las amenazas de expulsar a los musulmanes de “América” parecían más una fanfarronada que algo que pudiera ocurrir en el siglo XXI. Suha voló a Arabia Saudí para visitar a su familia con la certeza de que podría regresar a su casa en el bohemio barrio Coventry Village de Cleveland. Pero al volver el 28 de enero, fue retenida en el aeropuerto de Nueva York por tener pasaporte de Sudán y devuelta a Arabia Saudí, donde reside su familia y de donde provenía su vuelo.

Suha Abushamma, a la derecha, con unas compañeras del hospital
Suha Abushamma, a la derecha, con unas compañeras del hospital (Instagram)
Tan solo dos horas después de que su vuelo partiera, la jueza Ann M. Donnelly suspendió temporalmente la norma de Trump por la que se prohibía la entrada de musulmanes provenientes de determinados países. Demasiado tarde para Suha: “Mientras estábamos retenidos, conocí en el aeropuerto a una mujer brillante de Irán. Su vuelo de vuelta no salía hasta las 11. Estoy feliz por ella porque pudo entrar en el país”.
En el transcurso de esas horas en las que estuvo vigente la orden ejecutiva 13769 de Protección de la Nación contra la Entrada de Terroristas Extranjeros en Estados Unidos, 109 inmigrantes que tenían su vida en el país norteamericano fueron expulsados.
Esto sucede en el 515 aniversario de la Pragmática del 14 de febrero de 1502 por la que los Reyes Católicos echaban de su reino a los moriscos, al tiempo que descubrían un territorio nuevo, el del continente americano, lleno de oportunidades y una historia por construir.
La noche anterior a la deportación de Suha Abushamma -el mismo día que Trump firmaba la orden ejecutiva- al menos 200 ciudadanos extranjeros fueron retenidos en diversos puertos y aeropuertos de todo el país.
La orden ejecutiva de Trump
El presidente Donald Trump firmó el viernes 27 de enero de 2017 una orden con nuevas medidas que ha calificado de “escrutinio extremo” para “mantener fuera de Estados Unidos a los terroristas islamistas radicales”.
Esta medida suspende el Programa de Admisión de Refugiados durante 120 días, prohíbe la entrada durante 90 días de ciudadanos de países a los que califica en diversos documentos oficiales como “áreas de preocupación” -Irak, Irán, Yemen, Sudán, Libia, Somalia, Siria-, y además, prohíbe la entrada de refugiados sirios indefinidamente. Pero ¿por qué esos países?
Dos mujeres en una protesta con un cartel que manifiesta 'hijas de inmigrantes'
Dos mujeres en una protesta con un cartel que manifiesta 'hijas de inmigrantes'
El documento presidencial responde que “muchos individuos nacidos fuera han sido condenados o han estado implicados en crímenes relacionados con el terrorismo desde el 11 de septiembre de 2001, incluyendo inmigrantes nacionalizados [...]”.
Curiosamente, en ninguno de los ataques terroristas perpetrados en Estados Unidos desde el 11-S tuvieron responsabilidad ciudadanos de los países ahora vetados. Es más, algunos de los verdaderos terroristas, como los hermanos que pusieron la bomba en la Maratón de Boston, procedían de Rusia, con cuyo presidente mantiene Trump una relación cordial.
Después de firmar la nueva medida, el presidente de Estados Unidos justificó así su decisión ante los medios en la rueda de prensa posterior: “No admitimos en nuestro país las mismas amenazas a las que se enfrentan nuestros soldados en el extranjero. Solo aceptamos a aquellos que apoyan a Estados Unidos y que aman profundamente a nuestra gente”.
Los otros afectados
Suha Abushamma ya no puede hablar con la prensa. “[La dirección] del hospital no me permite hacerlo”, dice a LaVanguardia.com y remite la comunicación interna que recibió con un contacto al que debía derivar a los medios.
Al otro lado del email, responde con un comunicado estándar la clínica en la que Suha trabajaba: “La reciente medida de inmigración adoptada por la Casa Blanca ha causado mucha incertidumbre y ha impactado en algunos de nuestros empleados que viajan al extranjero”.
La comunicación que mantiene la Clínica de Cleveland con la doctora Suha Abushamma puede interpretarse como una voluntad del centro de continuar la relación laboral con ella. Decenas de empresas en la misma situación que este hospital han ofrecido ya una fuerte respuesta al gobierno. Solo en el año pasado compañías como Microsoft han contratado a 3509 inmigrantes.
Como única declaración oficial la joven se reafirma en lo que ya ha contado con anterioridad a medios estadounidenses y añade: “Quiero agradecer personalmente a todos su apoyo y buenos deseos. A pesar de que esta ha sido una experiencia difícil, estoy agradecida de estar a salvo junto a mi familia”.
No mentía cuando en su perfil de Facebook (ayer cerró su cuenta) se describía de esta manera: “Positive mind. Positive vibes. Positive life” (“Mente positiva, buena energía y vida en positivo”).
Imagen de apoyo que circula en las redes sociales. 'Estoy en este país [Estados Unidos] para ser doctora, para trabajar y para ayudar a las personas, solo eso'
Imagen de apoyo que circula en las redes sociales. 'Estoy en este país [Estados Unidos] para ser doctora, para trabajar y para ayudar a las personas, solo eso'
Suha Abushamma no podrá ejercer su trabajo en Arabia Saudí como lo hacía en Estados Unidos, las doctoras no tienen permiso para enseñar los brazos ni las rodillas y tampoco para ponerse algo diferente a una abaya. La abaya es una túnica negra que va desde el cuello hasta los pies y debe ir acompañada de un hiyab que cubre la cabeza. Algunas mujeres también están obligadas por su padre o su marido a taparse el rostro.
En Arabia Saudí las mujeres no pueden practicar deporte al aire libre, no pueden leer una revista femenina, no pueden conducir, tienen prohibido entrar en cementerios, no se les permite hablar con otros hombres y, en definitiva, no pueden hacer absolutamente nada sin pedir permiso al hombre al que pertenezcan en ese momento.
Mujeres sauditas vestidas con abaya y hiyab mostrando su identificación en el año 2015, cuando se les permitió votar por primera vez
Mujeres sauditas vestidas con abaya y hiyab mostrando su identificación en el año 2015, cuando se les permitió votar por primera vez
En mitad de la visita que hacía a su familia, sus amigos en Cleveland alertaron a Suha sobre la posibilidad de que Trump firmara una orden ejecutiva que podría dificultar su vuelta al país, así que cambió de planes y regresó a Estados Unidos el sábado 28 de enero. Pero ya era tarde.
“Supe que estaba en problemas cuando un representante de Saudia Airlines se acercó junto a un oficial”, cuenta Suha. “Me dijo que tendría que reservar un vuelo a casa. Le pedí unas horas más: mi abogado estaba trabajando en mi caso. Pero denegaron mi petición”.
A Kamal Fadlalla le impidieron salir del aeropuerto de Jartum (Sudán)
A Kamal Fadlalla le impidieron salir del aeropuerto de Jartum (Sudán)
David Leopold es el abogado de inmigración que estaba intentando ayudar a la joven saudí, pero el tiempo iba en su contra. Tenían tres opciones. Conseguir que la admitieran en el país parecía bastante improbable. Solo quedaban dos: negarse a la resolución, lo que implica una expulsión del país inmediata y vigente por años, o rehusar voluntariamente el visado.
Cuando ella se subió al avión, Leopold se vino abajo: “Es uno de los momentos más duros que he tenido como abogado. Ahora que ha renunciado a la visa no podrá pedir otra antes de 90 días”.
Tengo todo allí, mis cuentas bancarias, mi casa, mis amigos, mi investigación, mis pacientes. Toda mi vida está allí”
KAMAL FADLALLA
Médico residente en un centro de Brooklyn
Como ella, otros 109 inmigrantes. Entre ellos Kamal Fadlalla, un residente de segundo año en el Centro Médico Interreligioso de Brooklyn, hospital que trata en su mayoría a pacientes de pocos recursos. Él en cambio no llegó a subirse al avión de vuelta a Nueva York.
Viajó a Sudán para visitar a su familia y, cuando iba a regresar, fue bloqueado en el aeropuerto de Jartum, la capital de la república, donde le retiraron la visa y le impidieron volar a Estados Unidos: “Estaba a punto de subirme en el avión de Emirates cuando oí que me llamaron por el altavoz”, cuenta a ProPublica. “Un oficial me dijo que la compañía había ordenado que no embarcara”.
Cientos de manifestantes en el aeropuerto internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, protestan contra la orden de inmigración de Trump.
Cientos de manifestantes en el aeropuerto internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, protestan contra la orden de inmigración de Trump. (Erik S. Lesser / EFE)
El norsudanés de 33 años se siente perdido: “Tengo todo allí, mis cuentas bancarias, mi casa, mis amigos, mi investigación, mis pacientes. Toda mi vida está allí”.
Laray Brown, jefa del Centro Médico donde Kamal Fadlalla era residente, está “tratando de averiguar lo que pasará con el futuro del joven y, por lo tanto, con sus pacientes”. Además aclara: “La orden ejecutiva exige que se mantenga fuera durante 90 días. Si eso sucede se quedará atrás en su residencia y no se graduará a tiempo”.
Las empresas se incendian
Estados Unidos es el corazón de las empresas más importantes del mundo. Las mismas, repartidas por el país entre Nueva York y Silicon Valley, no han tardado en dar una fuerte respuesta a la medida discriminatoria del presidente norteamericano.
Contratar a los mejores indica no distinguir entre procedencias, solo cuenta el valor profesional. Así, empresas como Microsoft ha contratado, solo en el último año, a 3.509 empleados extranjeros según MyVisaJobs, una web especializada en personas de fuera que buscan trabajo en Estados Unidos.
Sundar Pichai, nacido en Chennai (India), es el director ejecutivo de Google
Sundar Pichai, nacido en Chennai (India), es el director ejecutivo de Google (AP/Manu Fernandez)
Google, Apple, Facebook, Amazon... son algunas de las empresas que tienen más del 10 % de sus plantillas formadas por extranjeros. Si todas ellas se aferraran de lleno a la nueva orden ejecutiva de Trump tendrían una caída en picado, desaparecerían.
Apple dice al respecto: “Esta empresa no podría existir sin inmigración, y mucho menos prosperar e innovar de la forma en la que lo hacemos. No apoyamos esta medida política”.
No solo las plantillas actuales están formadas por inmigrantes sino que más de la mitad (44 de 87) de las empresas valoradas en más de un millón de dólares han nacido gracias a ellos, según explica un estudio detallado realizado por la NFAP (National Fundation of American Policy).
Más de la mitad (44 de 87) de las empresas valoradas en más de un millón de dólares han nacido gracias a inmigrantes”
DATOS DE LA NFAP (NATIONAL FUNDATION OF AMERICAN POLICY)
Como muestra de insurrección algunas empresas han tomado unas medidas drásticas para atacar a su manera la orden de Donald Trump: Howard Schultz, director general de Starbucks, se ha comprometido a “contratar a 10.000 refugiados en los 75 países en los que opera” esta compañía.
AirBnb también se suma a la lucha. Brian Chesky, presidente de esta plataforma, anuncia que proporcionarán “alojamiento gratuito a los refugiados y a todas las personas que tengan prohibido entrar en Estados Unidos”. Para ello pondrán en marcha su programa de desastres naturales para que los usuarios ofrezcan sus hogares.
Viber tampoco se queda atrás. La aplicación ofrecerá llamadas gratuitas desde Estados Unidos a los siete países vetados” por el presidente.
Donald Trump no lo tiene fácil. Las empresas se ponen en marcha para asegurar la comunicación, el alojamiento, el trabajo de los afectados y apoyar a los empleados que ya están sufriendo esta medida de exclusión.
La orden ejecutiva no informa de manera oficial que su incumplimiento conlleve algún tipo de represalia. En su lugar el documento ofrece más preguntas que respuestas.
La prohibición de Ann M. Donnelly
El vuelo de Suha Abushamma despegó del aeropuerto John F. Kennedy unas horas antes de que la jueza federal Ann M. Donnelly de Nueva York suspendiera de forma temporal la deportación de las personas que habían llegado a todos los puertos y aeropuertos de Estados Unidos, siempre que tuvieran una visa válida para estar en el país.
Ann M. Donnelly, la jueza que suspendió temporalmente la medida de Trump
Ann M. Donnelly, la jueza que suspendió temporalmente la medida de Trump
La Unión Americana de Libertades Civiles puso una demanda urgente contra la nueva medida de Trump debido a las innumerables protestas y caos que se estaban produciendo en todo el país. El Departamento de Justicia opina que prohibir la entrada de musulmanes es algo “vergonzoso e inconstitucional”.
La decisión de Ann M. Donnelly fue recibida entre celebraciones y la puso directamente en el punto de mira de todos los medios de comunicación por ser esa mujer que “le plantó cara a Donald Trump”. Pero ella no fue la única.
La fiscal despedida
Sally Yates fue nombrada fiscal general adjunta de Estados Unidos bajo la presidencia de Barack Obama. Su puesto se mantuvo hasta el pasado 30 de enero. Ese lunes Yates ordenó al Departamento de Justicia que no defendiera en los tribunales la orden ejecutiva de Trump explicando que no estaba “convencida de que la defensa de la misma sea coherente ni legal”.
Sally Yates, la fiscal general adjunta despedida el pasado enero por Donald Trump
Sally Yates, la fiscal general adjunta despedida el pasado enero por Donald Trump (Alex Wong / AFP)
A través de una carta entregada en mano, la administración del presidente norteamericano despidió a Yates declarando que la ex fiscal había “traicionado al Departamento de Justicia al rehusar acatar una orden legal diseñada para proteger a los ciudadanos de Estados Unidos”.
Donald Trump la sustituyó rápidamente por Dana Boente, fiscal general del distrito Este de Virginia. Algunos medios de comunicación como el New York Times han comparado este hecho con el despido por parte del presidente Richard Nixon al fiscal especial Archibald Cox.
Ya son más de cien diplomáticos y altos cargos del Departamento de Estado los que han firmado el documento que rechaza la orden ejecutiva de Donald Trump.
Más de 100 diplomáticos y altos cargos del Departamento de Estado han firmado un documento en rechazo de la orden ejecutiva de Trump”