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Un grito a la sociedad por la muerte de Delcy Yapor

Un grito a la sociedad por la muerte de Delcy Yapor

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El hecho en que Delcy Yapor perdió la vida ha sido asumido por la sociedad dominicana como una estocada, un grito que obliga a pensar qué es lo que está pasando en nuestro país, afirma su familia en un comunicado en el cual la describe como una persona entregada al servicio, fuerte, feliz, luchadora, que se hacía querer, solidaria, entregada a su familia y a su parroquia El Buen Pastor y a la Iglesia Católica.

Asimismo, la familia agradece públicamente las expresiones de solidaridad a través de los medios de comunicación y las redes sociales, expresadas tras la tragedia en que perdió la vida su pariente.

Más adelante, el comunicado señala que se trata de un hecho cuyas dimensiones se definen por sí mismo.

‘‘La muerte de Delcy es una tragedia que no solo envuelve a nuestra familia, a sus amigos y amigas, a nuestra comunidad de El Buen Pastor y a la Iglesia: su muerte también toca a la familia de quien probablemente es un buen hombre, que pudo pensar que hacía un servicio ciudadano al tratar de detener a dos supuestos delincuentes’’, en referencia al disparo hecho por un ex raso y que estaba dirigido a dos hombres que iban a bordo de una motocicleta.

Delcy  era una mujer de una profunda fe cristiana, una mujer de Dios, que hizo del perdón, del amor al prójimo, de la caridad, de la misericordia, su principal motivo de vida, y que amaba a los niños como si fueran sus propios hijos, agrega el comunicado, firmado por su esposo Leandro Acosta, Diácono de la Iglesia Católica, sus hijas Jacquel, Betsy, Janel y Delcy Linnet; su hermana Jaqueline Yapor y sus  hijos políticos Francisco Quintana, Omar Solano y Geovanny Contreras.

A continuación el comunicado íntegro:

La familia Acosta Yapor agradece las expresiones de solidaridad que personalmente, a través de los medios de comunicación y las redes sociales ha expresado la sociedad dominicana, en todos los estamentos, por la muerte de nuestra siempre bien amada y recordada Delcy.

Es un hecho cuyas dimensiones se definen por sí mismo. Un hecho que la sociedad ha asumido como una estocada, un grito que nos obliga a pensar qué es lo que está pasando en nuestro país.

La muerte de Delcy es una tragedia que no solo envuelve a nuestra familia, a sus amigos y amigas, a nuestra comunidad de El Buen Pastor y a la Iglesia: su muerte también toca a la familia de quien probablemente es un buen hombre, que pudo pensar que hacía un servicio ciudadano al tratar de detener a dos supuestos delincuentes.

A esa familia que hoy también sufre le extendemos un abrazo.

Delcy así lo hubiera querido, porque ella era una mujer de una profunda fe cristiana, una mujer de Dios, que hizo del perdón, del amor al prójimo, de la caridad, de la misericordia, su principal motivo de vida, y que amaba a los niños como si fueran sus propios hijos.

Delcy era una persona entregada al servicio, fuerte, feliz, luchadora, que se hacía querer, solidaria, entregada a su familia y a su parroquia El Buen Pastor y a la Iglesia Católica.

Desde lo alto ella nos sonríe y nos acompaña.

Su esposo
Leandro Acosta
Diácono de la Iglesia Católica
Sus hijas
Jacquel, Betsy, Janel y Delcy Linnet
Su hermana
Jaqueline Yapor
Sus hijos políticos

Francisco Quintana, Omar Solano y Geovanny Contreras